Esta obra de arquitectura ubicada en pleno centro de la ciudad fue declarada monumento histórico nacional, este majestuoso edificio ocupa toda la manzana y la divide a su vez en cuatro sectores iguales a través de dos grandes pasajes en forma de cruz,[10] Pero acá nos detenemos a observar que esta obra fue una inspiración, en Galerías “Umberto 1 “de Nápoles, Italia. Estas dos obras cuentan con Bóvedas de vidrio y con una cúpula central espaciosa, elegante y con un lenguaje neorrenacentista.
En 1945 una drástica remodelación introdujo bóvedas de hormigón a la altura del primer piso, cubriendo los pasajes.
MURALES
Con la remodelación del edificio en 1945 se decidió decorar los muros que rodeaban a la nueva cúpula central, con pinturas de grandes artistas plásticos, resultando elegidos los argentinos Josefina Robirosa, Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino y Demetrio Urruchúa y el gallego Manuel Colmeiro Guimarás. La obra en su conjunto es considerada la máxima expresión del muralismo argentino.
En el intervalo de 50 años el edificio fue víctima de distintas transformaciones como también de varias intervenciones de arquitectos. Es así que en 1945 se modifica la cubierta original e incorpora una cúpula de hormigón armado conformada por murales de grandes dimensiones diseñada por el grupo Aslan y Ezcurra.[12] En el 1946 se llevó a cabo su pintado por Grupo Taller de Arte Mural. Con posterioridad, se incluyeron nuevos murales como los realizados por Julio Le Parc y Carlos Alonso.